Saltar al contenido

Conducción 4X4 – Bajadas

Técnicas de Conducción 4X4 para descensos

Lo primero, como siempre recomendamos aplicar la norma de conducción TR1.

Está claro que en nuestras excursiones nos encontraremos con bajadas de todo tipo, las sencillas, las bajadas de dificultad media y las descensos de alta dificultad o extremos, en los que además se puede sumar que sean peligrosos, dependiendo de la situación, la inclinación y si existen, por ejemplo, barrancos a los lados.

Si la bajada o descenso es pronunciado y no es fácil parar en mitad del recorrido, es imprescindible hacer un reconocimiento previo para verificar si hay cruces de puentes u obstáculos como pueden ser agujeros, rocas sueltas o escalones.

Cuando vamos a afrontar una bajada pronunciada y con una duración relativamente larga, es necesario utilizar el freno motor, si la pendiente es muy pronunciada, mejor poner la reductora y tantear a intervalos el freno. No hay que olvidar que no se debe tocar en ningún caso el embrague.

En el caso de que además de haber pendiente, la superficie sea resbaladiza se puede dar que nuestro 4X4 tienda a culear, incluso cruzarse y volcar. En estos casos, nunca hay que tocar el freno, todo lo contrario, si el coche hace un intento de culear, es mejor acelerar ligeramente para que vuelva a la trayectoria deseada.

Hay que tener calma y seguridad puesto que una mala elección como por ejemplo un frenazo pueden descontrolar el vehículo con consecuencias muy graves, incluido el vuelco.

Si el terreno es arcilloso y además tiene barro, son prácticamente las bajadas más complicadas puesto que es sencillo perder el control del vehículo y en estas situaciones hay que valorar perfectamente si existe alternativa para no arriesgar en exceso y en el caso de tener que afrontar la bajada, será necesario aplicar más técnicas, como por ejemplo el deshinchado de las ruedas y si es muy complicado, asegurar el vehículo con eslingas o con ayuda de otros coches que incorporen Winch y puedan ayudar a retener el guiado correcto del todo terrero.

Una bajada extrema en la cual la tracción es correcta la podemos afrontar en primera de reductora a la mínima velocidad posible para poder hacer cualquier corrección.

Una bajada extrema con problemas de adherencia, la tendremos que aforntar con un poco más de inercia, en segunda de reductora.

Una bajada extrema deslizante, con inclinaciones laterales, puede ser infranqueable y si es imprescindible pasar, será necesario asegurar el vehículo dependiendo de si hay o no apoyos para las ruedas. En ocasiones, en las bajadas resvaladicas es recomendable meter las ruedas dentro de roderas o zanjas y girar contra la pared , en caso de exisir, y así utilizar la propia superficie del neumático de punto de apoyo.

En bajadas muy cortas pero con un grado de pendiente sobre elevado, hemos de valorar la distancia de ejes del vehículo, la longitud y el angulo de ataque y salida para evitar clavar el morro al bajar y tocar con el culo del coche al salir.